FILOSOFIA- CUESTIONARIO- TALLER - 21 DE JULIO-2021
COLEGIO MODELO DE LA
COSTA
CUESTIONARI - TALLER FILOSOFÍA
TERCER PERIODO III GRADO 9º
FILOSOFÍA RENACENTISTA Y
MODERNA TALLER 1.
Observa el
siguiente video:
https://www.youtube.com/watch?v=IESjOY-Ikts
La filosofía renacentista debe enmarcarse en
las coordenadas históricas de los siglos XV y XVl en Europa. La filosofía
renacentista hay que entenderla como un periodo de transición entre la Edad
Media y la Edad Moderna.
EL CONTEXTO
INTELECTUAL DEL RENACIMIENTO
Son varios los acontecimientos que
permiten contextualizar la filosofía renacentista. En primer lugar, la
corriente humanista impulsa la recuperación de la cultura clásica griega (el
término renacimiento alude precisamente al nuevo esplendor intelectual inspirado
en las obras clásicas de la cultura y la ciencia del periodo clásico griego).
Por otro lado, la Reforma Protestante supone una fragmentación del poder
religioso. Al mismo tiempo, no hay que olvidar que el descubrimiento del Nuevo
Mundo aportó otra imagen de la realidad y la necesidad de afrontar nuevos retos
(por ejemplo, en el ámbito de la navegación). La aparición de la burguesía como
una nueva clase social supuso igualmente una renovación de los planteamientos
culturales. Y todo ello acompañado de una nueva herramienta tecnológica, la
imprenta.
LOS PRINCIPALES RASGOS
DE LA FILOSOFÍA RENACENTISTA
La vuelta a los clásicos en el
Renacimiento presenta dos aspectos: la traducción de unos textos que habían
sido olvidados durante siglos y la recuperación de la ciencia griega
(especialmente las aportaciones de Arquímedes, Pitágoras y Euclides). Este
renacer del mundo clásico iba más allá del interés por la cultura y la ciencia,
pues los filósofos del Renacimiento intentan crear un orden basado en el ser humano
como eje central (antropocentrismo) en oposición al teocentrismo medieval. Los
filósofos y humanistas del Renacimiento entienden que el hombre es bueno por
naturaleza, una visión que se contrapone con la idea de pecado original del
cristianismo.
La figura de Dios ya no es vista
como el eje de toda la realidad, sino que surgen nuevos planteamientos. En este
sentido, Giordano Bruno defendía un panteísmo basado en la infinitud del
universo y Nicolás de Cusa se atrevió a cuestionar la posibilidad de conocer la
naturaleza de Dios. Los filósofos renacentistas tienen una actitud crítica con
los dogmas intelectuales medievales, singularmente con el aristotelismo que
impregnaba todo el saber científico. La visión heliocéntrica del universo
defendida por Copérnico y el nuevo método científico propugnado por Francis
Bacon son dos cuestiones esenciales en el paradigma renacentista. Los ideales
renacentistas abrieron el camino de la filosofía de la época moderna, en la que
la razón humana se independiza de la fe y se va articulando la ciencia tal y
como la entendemos en la actualidad.
El punto de partida de la ciencia
moderna es el Renacimiento, ese período tan maravilloso de renacimiento
espiritual e intelectual que puso fin a miles de años de reinado de la ignorancia
y la superstición. La humanidad miraba de nuevo a la naturaleza sin que la
sombra del dogma cegara sus ojos. El mundo volvió a descubrir las maravillas de
la filosofía clásica griega, a través de traducciones directas de versiones
fidedignas llegadas a Italia después de la invasión turca de Constantinopla. La
perspectiva materialista del mundo de los antiguos jonios y atomistas indicaron
a la ciencia cuál era el camino correcto. El Renacimiento fue un período
revolucionario en todo el sentido de la palabra. Lutero no sólo inició la
Reforma religiosa, también reformó la lengua alemana.
Al mismo tiempo la Guerra
Campesina en Alemania, con sus tintes comunistas, señaló cual sería la forma de
la futura lucha de clases. “Quedó hecha pedazos la dictadura de la Iglesia
sobre la mente de los hombres; la rechazaron de manera directa la mayoría de
los pueblos germánicos, que adoptaron el protestantismo, en tanto que entre los
latinos se arraigaba cada vez más un alegre espíritu de libre pensamiento,
recibido de los árabes y alimentado por la filosofía griega, recién
descubierta, todo lo cual preparaba el camino para el materialismo del siglo
XVIII”. (Engels. La dialéctica de la naturaleza. Madrid. Editorial Akal. 1978.
p. 27).
El descubrimiento de América y la
ruta marítima de las Indias Orientales abrieron nuevos horizontes para el
comercio y la exploración. Pero fue en el terreno del intelecto donde se
abrieron los mayores horizontes. Era imposible mantener la antigua y estrecha
parcialidad, ahora para llegar a la verdad era necesario derribar las viejas
barreras. Como en todas las épocas revolucionarias existía un ardiente deseo de
saber. El desarrollo de la ciencia está vinculado estrechamente con el
crecimiento de la tecnología, que, a su vez, está relacionada con el desarrollo
de las fuerzas productivas.
Tomemos por ejemplo la astronomía.
Las especulaciones cosmológicas de los antiguos griegos estaban limitadas
debido a la ausencia de telescopios que les ayudaran en sus observaciones. En
el año 137 a. C, los observadores habían establecido la existencia de 1.025
cuerpos planetarios. En 1580 el número era exactamente el mismo y se utilizaba
el mismo instrumento: el simple ojo humano. Los astrónomos de hoy, con
poderosos radiotelescopios, pueden observas conjuntos abrumadores de estrellas
y galaxias.
Esto ha transformado completamente la
astronomía, desafortunadamente, los avances tecnológicos han llegado más lejos
que el desarrollo de las ideas en las mentes de los hombres y mujeres. En
muchos aspectos, la visión del mundo de algunos científicos durante la última
década del siglo XX, tiene más en común con la iglesia medieval que con los
héroes del Renacimiento que con su lucha contra el oscurantismo filosófico
hicieron posible la ciencia moderna. Anaximandro y Anaxágoras dijeron que el
universo era infinito “no tenía principio ni fin”.
La materia no se puede crear ni destruir. Esta
idea fue aceptada por otros muchos filósofos de la antigüedad y se puede
resumir en el famoso aforismo Ex nihilo nihil fit (fuera de la nada no hay
nada). Es por lo tanto inútil buscar el principio o la creación del universo,
porque el universo siempre ha existido. Para la Iglesia, esta opinión es una
anatema porque deja al Creador fuera de la foto. En un mundo infinito y
material no hay lugar para Dios, el demonio, los ángeles, el cielo o el
infierno.
Por lo tanto, se aprovecharon
ávidamente del escrito más débil y pueril de Platón, el Timeo, que en realidad
es el mito de la creación. Por otro lado, tenían el sistema tolomeico del cosmos,
que, además correspondía con el esquema cosmológico de Aristóteles, que contaba
con una autoridad absoluta en aquella época. Presentaba al universo como un
sistema cerrado. La tierra se encontraba en el centro, encerrada en siete
esferas de cristal, sobre las que el sol, la luna y los planteas trazaban
órbitas circulares perfectas alrededor de la tierra. Para nuestra mentalidad
moderna este concepto nos parece extraño. Pero para los fenómenos que se podían
observar en la época, esta interpretación del universo era suficiente.
Realmente, desde el punto de vista del simple “sentido común”, parece que el
sol gira alrededor de la tierra y no viceversa.
A pesar de todo esto, la visión geocéntrica
fue puesta en duda incluso en los tiempos de Tolomeo. La alternativa fue la
teoría heliocéntrica defendida por Aristarco de Samos (310-230 a. C), quien
defendió la hipótesis de Copérnico, éste defendía que todos los planetas,
incluida la tierra, giraban alrededor del sol describiendo órbitas círculos y
la tierra se movía sobre su eje cada veinticuatro horas. Esta teoría brillante
fue rechazada en favor de la visión tolomeica, porque la primera teoría no era
apropiada para la visión eclesiástica.
La tierra seguía en el centro del
universo y la Iglesia continuaba en el centro del mundo. COPÉRNICO, el gran
astrónomo polaco (1473-1543), viajó en su juventud a Italia y allí se contagió
del nuevo espíritu de investigación y libre pensamiento. Pronto aceptó que el
sol era el centro del universo, aunque no defendió en público estas ideas por
temor a la reacción de la Iglesia. Sólo cuando se encontraba en su lecho de
muerte, decidió publicar su libro, De Revolutionibus Orbium Coelestium (De las
revoluciones de los orbes celestes), que dedicó al Papa con la esperanza de escapar
a la censura.
Temporalmente tuvo éxito y el
libro no fue prohibido hasta los tiempos de Galileo cuando la Inquisición y los
jesuitas ―las tropas de choque de la contrarreforma― estaban en pleno auge.
Tycho Brahe, el astrónomo danés (1546-1630), adoptó una posición intermedia,
defendía que mientras el sol y la luna giraban alrededor de la tierra, los
planteas lo hacían alrededor del sol.
Más importante fue el papel del
alemán Johannes Kepler (1571-1630) que utilizó los cálculos de Brahe para
corregi r algunas incorrecciones del modelo de Copérnico y propuso sus tres
famosas leyes: el movimiento de los planetas no describe círculos sino elipses;
la línea que une un planeta con el sol barre áreas iguales en tiempos iguales y
que el cuadro del período de revolución de un planeta es proporcional al cubo
de su distancia media al sol. Estas proposiciones asestaron un duro golpe a las
posiciones ortodoxas de la Iglesia. Los planetas tenían que moverse en círculo
porque era la forma perfecta. Esta fue la idea aceptada por todos los
idealistas desde Pitágoras.
La primera ley de Kepler decía que
se movían en elipses, ¡muy lejos de ser una forma perfecta! Su segunda ley era
aún más monstruosa desde el punto de vista “oficial”, en lugar de un fino y
suave movimiento, la velocidad de los planetas en órbita variaba, cuanto más
cerca estaban del sol mayor era su velocidad. ¿Cómo estas ideas podían ser
compatibles con la noción de una armonía divina en el universo?
La diferencia está en que mientras las teorías
de Kepler se basaban en las minuciosas observaciones de Brahe, la postura de la
Iglesia se basaba en una teoría idealista que sencillamente se asumía como
verdadera. Para el observador de hoy en día parece absurda la posición de
aquellos que estaban en contra de Kepler y Copérnico. Todavía se pueden
escuchar ecos de este método idealista cuando físicos y matemáticos serios,
defienden ecuaciones que no se corresponden con hechos conocidos a través de la
observación, sino que se defienden por su supuesto valor estético. Más adelante
volveremos sobre esta cuestión.
FILÓSOFOS DEL RENACIMIENTO
1- MONTAIGNE Los
“Ensayos” de Michel Eyquem de Montaigne (1533-1592) tratan distintos temas,
desde su opinión sobre las guerras de la época hasta su opinión sobre la
crianza de los niños. Sobre este último tema cabe destacar que Montaigne fue
uno de los primeros pensadores que escribió sobre pedagogía y sobre el
matrimonio como necesario para criar a los niños. En sus ensayos, Montaigne
tocó temas como el suicidio, la práctica médica, la sexualidad, el amor y su
opinión sobre la conquista, que calificó como barbarie. Cabe destacar que este
pensador compartía las ideas del relativismo cultural, es decir que respetaba
las diferencias de representantes de otras culturales.
2- NICOLÁS DE CUSA:
De Docta Ignorantia de Nicolás de Cusa (1401-1464) se considera uno de los
tratados más importantes de la época. De Cusa se planteó la posibilidad de que
la tierra no era el centro del Universo, idea que luego fue retomada por
Giornado Bruno. También este pensador se opuso a ideas ocultistas. Se puede
considerar que era un filósofo panteista, ya que Nicolás de Cusa planteó que
Dios no puede ser separado de su creación. Para de Cusa la ciencia humana era
conjetural ya que el ser humano en todos sus estudios busca a Dios, pero no es
capaz de entenderlo a totalidad.
3- GIORDANO BRUNO:
El filósofo, astrónomo y matemático Giordano Bruno (1548-1600) en sus tratados
Del universo infinito y los mundos y Sobre la causa, el principio y el uno
plantea una nueva visión cosmogónica que negaba que la tierra fuera el centro
del Universo y que el Sol y otros planetas giraban alrededor de ella. Bruno
creía que todo objeto en la tierra se mueve con ella, es decir que el
movimiento es relativo e influenciado por ella. Su creencia en la relatividad
del movimiento le permitió afirmar que era necesario un sistema de referencia
para medir.
4- ERASMO DE RÓTERDAM: La
Daga de Cristo se considera el tratado más importante de Erasmo de Róterdam
(1466-1536). En él este pensador habla sobre los deberes de los cristianos y
sobre la importancia de la sinceridad, que es la necesaria para los cristianos.
De Róterdam consideraba que el formalismo y el dogmatismo no permitían que la
fe llegara a más almas. Este filósofo y teólogo luchó toda su vida contra el
dogmatismo, la disciplina cristiana y sus instituciones, lo que lo llevó a ser
perseguido por católicos y protestantes y a ser censurado. El testimonio más
importante sobre sus ideas son sus cartas. Erasmo mantuvo correspondencia con
muchos de los pensadores más importantes de la época, en especial con Martín
Lutero.
5- MARTÍN LUTERO:
Al clavar las 95 tesis en la puerta de la Iglesia de Wittenberg, Martín Lutero
(1483-1546) inició el movimiento que luego se convertiría en el protestantismo.
En sus tesis, Lutero criticaba el sistema de indulgencias; es decir la
posibilidad que daba la Iglesia Católica de comprar el perdón de los pecados,
la avaricia de la Iglesia y su paganismo. Tras haber visitado el Vaticano,
Lutero quedó sorprendido por la riqueza del Papado y criticó que este bienestar
no era disfrutado por los feligreses. También, Lutero criticó las tradiciones
paganas adoptadas por la Iglesia que nada tenían que ver con las tradiciones de
los primeros cristianos. El protestantismo obligó a la Iglesia católica a
reinventarse y tuvo como consecuencia la Contrarreforma, que fue un movimiento
renovador en la Iglesia católica. En el plano político, la Reforma y el protestantismo
tuvieron gran influencia en el proceso de formación de los Estados europeos,
que luchaban contra la influencia de la Iglesia en sus asuntos internos.
6- ULRICO ZUINGLIO:
Ulrico Zuinglio (1484-1531) desarrolló las ideas del protestantismo y fue el
líder máximo de la Reforma Protestante Suiza. Aunque este pensador llegó a
ideas similares a las de Lutero, ambos tenían sus diferencias. El
protestantismo suizo se caracterizó por ser más radical. En su tratado De la
verdadera y la falsa religión, Zuinglio rechaza la comunión, las imágenes, la
misa y el celibato sacerdotal. Este pensador consideraba que las riquezas de la
Iglesia debían ponerse al servicio de los pobres. Zuinglio daba mucha
importancia a los asuntos políticos y consideraba que un gobernante podía ser
derrocado si sus actos contradecían los deberes cristianos.
7- CALVINO: El último gran reformador protestante fue Juan Calvino
(1509-1564). Este teólogo francés desarrolló las bases del Calvinismo. A
diferencia de Lutero, Clavino dejó escritos en su testamento las bases del
Calvinismo de manera estructurada. Calvino creía que era necesario eliminar
todos los elementos de la Iglesia que no sean en la Biblia declarados como
obligatorios. Su pensamiento era más racional y menos místico que el de Lutero.
Sentó la base para el desarrollo de la doctrina de las cinco “Solas” y los cinco
puntos del calvinismo.
8- MIGUEL SERVET:
Uno de los pensadores humanistas, quien cayó víctima de la Inquisición por sus
ideas fue Miguel Servet (1509 o 1511 – 1553). Este pensador desarrolló las
ideas del protestantismo. En su tratado De los errores acerca de la Trinidad y
Diálogos sobre la Trinidad desarrolló el concepto de cristología, que debía de
tomar el lugar de la creencia tradicional en la Trinidad. Al final, sus ideas
fueron rechazadas por católicos y protestantes, ya que sus ideas eran cercanas
al panteísmo (creencia de que el Universo y Dios son uno).
9- FRANCESCO PETRARCA:
En la literatura, la poesía de Francesco Petrarca (1304-1374) influenció a
escritores como William Shakespeare y creó una corriente literaria que se
denominó Petrarquismo. Su prosa fue revolucionaria, ya que en la época no se acostumbrará
a escribir sobre el ser humano como protagonista de la historia. Petrarca, en
sus escritos daba gran importancia a las biografías de sus héroes, sus
sentimientos y detalles sobre ellos. Este estilo humanista ponía al hombre en
el centro de la historia. Es importante destacar su aporta al desarrollo de la
lengua italiana, ya que este escribió muchas de sus obras en italiano, cuando
el italiano se consideraba lengua vulgar y todo tratado u obra literaria se
escribía en latín.
10- NICOLÁS MAQUIAVELO:
En el ámbito político, el tratado más importante de la época fue escrito por
Nicolás Maquiavelo (1469-1527). El principe es un tratado político, cuyo
objetivo es enseñar a gobernar un Estado. Según Maquiavelo, estos métodos deben
ser aplicados para mantener el poder, que es el atributo principal de un
gobernante. En otros tratados, Maquievalo también desarrolla su teoría
política: en Historia de Florencia el pensador analiza el gobierno de los Médici
y la historia de su ciudad natal hasta el momento y en Del arte de la Guerra,
Maquiavelo expone su visión sobre lo que debe ser la política militar de un
Estado. En sus tratados, Maquiavelo critica las políticas impuestas por los
Médici, los cuales le exiliaron y además da consejos sobre como fundar un nuevo
Estado.
11- TOMÁS MORO: Otro importante pensador político de la época fue Tomás Moro
(1478-1535). Su obra Utopía refleja como sería una sociedad ideal. En su
opinión, la sociedad ideal debe ser patriarcal, conformada por ciudades-estado
con una ciudad central común. Cada ciudad debía contar con todos los
instrumentos posibles para sostener su economía de manera autónoma. La idea de
una sociedad inicial dio inicio al pensamiento utopista y a que muchos autores
escribieran sobre su propia visión sobre el tema. Uno de estos autores fue
Tommaso Campanella.
12- TOMMASO CAMPANELLA:
La ciudad del Sol es una obra utopista escrita por Tommaso Campanella
(1568-1639). A diferencia de Moro, Campanella consideraba que el Estado ideal
debía ser teocrático y basarse en principios de ayuda mutua y desarrollo
comunitario. En esta ciudad nadie debía ser dueño de nada, sino que todo
pertenece a la comunidad. Los ciudadanos trabajarían y los funcionarios
distribuirían la riqueza. Se considera que sus ideas influenciaron al
pensamiento comunista.
13- HUGO GROCIO
El jurista holandés Hugo Grocio (1583-1645) en sus tratados De Jure Belli ac
Pacis, De Indis y Mare Liberum desarrolló ideas que son fundamentales para las
relaciones internacionales. Grocio plantea que el mar es un espacio libre que
pertenece a todas las naciones, es decir que su tratado Mare Liberum sentó las
bases del concepto de aguas internacionales. También Grocio estudió la guerra y
desarrolló los principios de la guerra justa. Sus ideas sobre el Estado
Absoluto aportaron a los que sería el concepto moderno de Soberanía nacional.
14- JEAN BODIN:
El fundador del concepto de Soberanía se considera Jean Bodin (1529-1596). En
su tratado Les six livres de la République, Bodin explica cuáles son los
atributos de un Estado, entre ellos la soberanía. También Bodin se destacó por
su tratado Paradoxes de M. de Malestroit touchant le fait des monnaies et
l’enrichissement de toutes choses en donde describió su teoría monetaria sobre
al alza de los precios de los bienes y productos. En Los seis libros y en la
Paradoja de M. De Malestroit se puede decir que este pensador describió los
principios económicos del mercantilismo. También Bodin consideraba que la
ganancia de una parte no debe basarse en perdida para la otra, es decir que
Bodin se planteó un modelo económico de beneficio para ambas partes.
15- FRANCISCO DE VITORIA:
El catedrático de la Escuela de Salamanca, Francisco de Vitoria (1483 o 1486 –
1546), destacó por sus ideas sobre el límite del poder político y religioso y
la división entre ellos. Fue uno de los pensadores que criticó el trato a los
indios en las colonias. En sus tratados planteó que existen derechos naturales
que debe disfrutar todo ser humano: el derecho a la libertad personal, el
respeto al derecho ajeno, la idea de que los hombres son iguales. Junto a Hugo
Grocio, fundó las relaciones internacionales modernas con su tratado De
potestate civili. A diferencia de Maquiavelo, Francisco de Vitoria consideraba
que la moral limitaba el accionar del Estado.
16- FRANCISCO SUÁREZ:
El mayor representante de la Escuela de Salamanca, donde trabajaron grandes
pensadores del renacimiento, fue Franciso Suárez (1548-1617). Hizo sus aportes
más importantes en la metafísica y el derecho. Sus ideas sobre la metafísica
contradecían a pensadores importantes como Tomás de Aquino. En su obra,
Disputationes metaphysicae (1597), Suárez repiensa la tradición metafísica
anterior. Relativo al derecho, Suárez sentó las bases para diferenciar el
derecho natural del derecho internacional. En la Universidad Suárez recibió el
título de Doctor Eximius y fue uno de los profesores más influyentes.
17- LORENZO VALLA:
El filósofo y educador italiano Lorenzo Valla (1406 o 1407-1457) desarrolló la
crítica histórica y filosófica y el análisis lingüístico. En su tratado Sobre
la Donación de Constantino Valla demostró que este documento, que supuestamente
demostraba que el Vaticano era patrimonio del Papado, era un decreto falso.
Valla, basándose en un análisis lingüístico de las palabras usadas en el
documento, demostró que este no pudo haber sido escrito en el Siglo IV. La
curia romana se basaba en este documento para demostrar la primacía de la
Iglesia Católica sobre la Iglesia Ortodoxa y demás vertientes de la Iglesia.
18- MARSILIO FICINO: Otro de los centros del pensamiento humanista, a parte de la
antes mencionada Universidad de Salamanca, fue la Academia Platónica
Florentina. Marsilio Ficino (1433-1499) encabezó la Academia y se destacó por
haber traducido todos los tratados de Platón. Las obras completas de Platón
ayudaron a desarrollar el pensamiento neoplatoniano. Por otro lado, este
pensador profesaba la tolerancia religiosa, lo que le hizo destacar sobre otros
pensadores. La teoría del amor platónico de Ficino es muy popular.
19- GIOVANNI PICO DELLA MIRANDOLA: Ficino fue mentor de Giovanni Pico della Mirandola (1463-1494).
Este pensador humanista consideraba que todas las escuelas filosóficas y
religiones pueden ser unidas en el cristianismo. En su Discurso sobre la
dignidad del hombre este pensador defendió la idea de que cada hombre se crea a
si mismo y es responsable de sus actos. Toda su filosofía está resumida en las
tesis de este tratado. En otros trabajos, Pico Della Mirandola analizó
problemas relacionados con la astrología, la cosmogonía cristiana y la
metafísica.
ACTIVIDAD TALLER 1
CONTESTE CON SUS PALABRAS EN FORMA BREVE:
1. ¿En qué consiste el "humanismo
renacentista"?
2. El Renacimiento trajo consigo,
también, un nuevo concepto de la naturaleza: ¿cuál era la diferencia respecto a
la Edad Media?
3. Las nuevas ideas no fueron
siempre bien recibidas por la Iglesia. Un ejemplo dramático es lo que sucedió
con Giordano Bruno: ... a. ¿qué afirmaba Giordano Bruno? b. ¿Cómo actuó la
Iglesia contra él?
4. ¿Cuáles fueron los 4 grados de
saber de Nicolás de Cusa?
5. ¿Qué le sucedió a Giordano
Bruno? Explique qué y porqué
6. Explique ¿Por qué el Renacimiento fue un
cambio profundo y que significó la vuelta a lo natural?
7. En un Cuadro especifique de
acuerdo a la información dada del vídeo y los dos complementos:
A. Nombre de cada uno de los
principales representantes del Renacimiento
B. Aportes
8. Defina con sus palabras una vez
haya indagado:
a. Teocentrismo
b. Geocentrismo
c. Antropocentrismo
d. Heliocentrismo
8. Elabora un cuadro comparativo
con las causa- consecuencias y características del Renacimiento Filosófico
9. Escribe los principales rasgos
de la época renacentista
10. Observa el siguiente video: https://www.youtube.com/watch?v=lT1eKStbWKY y escribe la importancia
del humanismo en el renacimiento.
11. consulta ¿cuáles fueron las
academias que se crearon durante el renacimiento?

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